Noticias

Diésel a 27 pesos: Hacienda recorta el subsidio al IEPS y el flete mexicano vuelve a apretarse el cinturón

18 ago 20262 min de lectura

El estímulo fiscal al diésel bajó de 75.90% a 64.96% en la semana del 8 al 14 de agosto. Cada litro cargó 2.58 pesos de IEPS y el transportista terminó pagando 81 centavos más por litro que la semana anterior. Para una flotilla de veinte unidades, esa diferencia deja de ser un detalle contable y se convierte en un problema de rentabilidad.

El diésel cerró la semana del 10 de agosto en 27.034 pesos por litro, y detrás de ese número hay una decisión de la Secretaría de Hacienda que muchos operadores todavía no han terminado de dimensionar. El subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios pasó de 75.90% a 64.96% de una semana a otra, lo que significa que cada litro que entra al tanque ahora carga 2.58 pesos de impuesto. En términos prácticos: 81 centavos adicionales por litro respecto al periodo anterior.

Para un tractocamión que consume alrededor de 1,200 litros en un viaje redondo largo, hablamos de casi mil pesos extra por vuelta que nadie presupuestó. Multiplicado por una flotilla mediana y por las cuatro semanas del mes, el impacto se vuelve una cifra que obliga a revisar tarifas, rutas y hasta la conveniencia de ciertos clientes. Y aquí es donde conviene detenerse, porque el problema no es únicamente el precio: es la velocidad con la que cambia.

Hacienda ha venido ajustando el estímulo semana con semana, siguiendo el comportamiento del mercado internacional de hidrocarburos. La dependencia justificó mantener el apoyo —aunque reducido— precisamente por el peso que el combustible tiene en el transporte de carga y pasajeros, en la generación eléctrica y en la construcción, sectores cuyo encarecimiento se traslada directamente a la inflación general. Es decir: el gobierno sabe que el diésel es un termómetro de toda la economía. Pero saberlo no evita que el transportista sea quien absorbe primero el golpe.

Lo que las empresas deberían estar haciendo hoy. Si tu contrato de flete no tiene una cláusula de ajuste por combustible, este es el momento de renegociarlo. Las operaciones que sobreviven a estos vaivenes son las que trasladan el riesgo del precio del diésel al esquema tarifario, no las que lo absorben en silencio esperando que baje. Los grandes generadores de carga ya trabajan con fórmulas indexadas; las pymes transportistas que no lo hacen quedan estructuralmente en desventaja.

Lo que los operadores deberían estar cuidando. El consumo por kilómetro dejó de ser un dato para el jefe de mantenimiento y se volvió un factor de negociación. Manejo a velocidad constante, control de ralentí, presión correcta de llantas y planeación de paradas de carga en las estaciones con mejor precio son prácticas que, sumadas, pueden representar entre 5% y 10% de ahorro. En un año donde cada centavo cuenta, el operador que documenta su rendimiento tiene un argumento sólido a la hora de hablar de sueldo.

El sector mexicano de autotransporte mueve más del 80% de las mercancías terrestres del país. Cuando el diésel se encarece, no se encarece un insumo: se encarece México entero.

¿Tu empresa busca operadores?

Publica tus vacantes en Operadores.com y recibe postulaciones de conductores con CURP verificada contra el registro nacional.

Registra tu empresa gratis